“Mi única obsesión es el consumidor”








El pasado miércoles 30 de septiembre, el diseñador Roberto Verino participó en el acto de inauguración del nuevo curso del Diploma de Comunicación y Gestión de la Moda 2020-2021. Desde los alumnos de primero hasta la última promoción ya graduada, pudimos disfrutar en primera persona de una historia que cobró vida en 1982. Un sueño que todavía se sostiene en pie a través de su creador y que busca mantenerse sobre los cimientos de la marca que hoy sigue reforzando Roberto Verino.

El diseñador es una de las figuras más relevantes de la moda española y todo un referente en el sector. Su visión de la moda esta centrada en la sencillez del diseño, la funcionalidad y la calidad del producto, algo que invade cada aspecto de la marca. Su moda es toda una forma de expresión emocional.

Roberto Verino, acudió a la Universidad Villanueva con la directora ejecutiva de la empresa, Dora Casal. Y es que, como él mismo repitió, “en mi empresa quiero un 99% de mujeres y un 1% de hombres”, poniendo en claro la necesidad y la importancia de la figura de la mujer en la industria textil y en el mundo de la comunicación de moda. Y esto no es poco importante en una empresa formada por más de cuatrocientas personas. Destacó las figuras de profesionales que son clave en la firma como Linda Heras o Macarena Blanchón. Comentó la confianza que deposita en su hija Cristina Mariño, así como en la propia Dora Casal, para nombrarlas como sucesoras de la entidad.

El creador realizó un recorrido por su historia. Una historia de éxito personal teniendo presente en su discurso que: “tiene que haber locos en la vida” y de recordar a todos aquellos que luchan por sus sueños y que tienen voluntad porque, según Roberto, “la voluntad en este mundo es lo que te hace triunfar”. Explicó cómo durante su trayectoria profesional ha luchado por defender algunos oficios como el del patronaje y por incorporar las nuevas tecnologías en base a las necesidades del consumidor. Incluso trató las novedades en el proceso de diseño actual y de producción en la empresa, siempre buscando, cómo no, la máxima calidad en la elaboración y, ahora también, añadiendo el valor de la sostenibilidad. Y es que Roberto Verino apuesta por un mundo más respetuoso, trabaja por ser responsable en cada fase del proceso de producción, desde la elección de la materia prima y la confección a la durabilidad de los productos y el trato humano.

Pero si una idea pudo quedar clara en el auditorio fue que Roberto Verino ha buscado siempre un objetivo principal: “Yo no tengo una inspiración, tengo una obsesión y es el consumidor”, es decir, el cliente como reto, satisfacer de la manera más eficaz las necesidades que se le puedan ir planteando. De ahí su propuesta hacia un cambio en los ritmos de producción que le llevó a dejar de acudir a la Fashion Week, donde se presentan las propuestas de los diseñadores con una temporada de antelación.

Roberto pone el punto de mira en las nuevas generaciones, y su pretensión no es otra que elaborar prendas atemporales y conseguir la máxima personalización del producto. Aboga por los armarios inteligentes, por un consumo racional, responsable y sostenible, pero sin renunciar a la emoción que debe generar cada prenda. Define a su cliente como alguien que ve en esas experiencias cotidianas que produce la moda, un “disfrute de la vida”.

A día de hoy, la marca tiene ciento ochenta puntos de venta. Está presente en España, Portugal y México y trabaja en un proceso ambicioso de expansión internacional. La historia de Roberto Verino continúa.

“Necesitamos que nos hagáis vibrar, que luzcáis imaginación”

Ante un auditorio lleno de futuros profesionales de la moda, Roberto Verino les animó a ser rebeldes, a generar elementos atractivos en su marca personal y a perseguir la excelencia: “O se está en el pódium, o la medalla de chocolate no sirve. No todo vale”, explicaba Roberto.

Reconoce que los tiempos que corren son para reflexionar y para tener presente el debido respeto que merece la naturaleza. Todo cuanto nos rodea se lo debemos a ella y a la especie humana, por eso es momento de cuidarla, de cuidarnos. Explicó que aunque él vivía de la estética, sin ética no se encuentra a sí mismo como profesional. También puso en valor a los equipos de comunicación y de venta de su empresa, áreas en las que el Diploma de Moda de la Universidad Villanueva, es especialista. Roberto reclamó a los alumnos las ganas de trabajar y de ser ellos mismos: “Necesitamos que nos hagáis vibrar, que luzcáis vuestra imaginación”.

Todo en Roberto Verino transmitía sentido positivo: su visión de la vida y de la profesión, del sector y de este futuro incierto. Y los estudiantes allí reunidos recibieron así el mensaje de alguien que sabe muy bien de lo que habla. El “Armani Español” había llenado de ilusión y de entusiasmo a todos los que nos enfrentamos a una profesión apasionante, en un sector que sufre pero en el que queremos trabajar y, al igual que Roberto Verino, disfrutar y ser felices.

“Revolucionemos el mundo, pongamos belleza en todo lo que hagamos, dejemos huella”

En aquella tarde del 30 de septiembre, también celebramos la graduación de los alumnos que no pudieron recibir sus becas el pasado mes de mayo debido al confinamiento por el COVID-19.

Mónica Valero, estudiante recién graduada de Diploma de Comunicación y Gestión de la Moda, habló en nombre de toda la promoción sin dejar a nadie indiferente, ni a los alumnos, ni profesores del claustro: “Si hemos defendido los TFGs on line, exámenes por videollamada, e incluso hacer prácticas y colocarnos durante una pandemia mundial, podremos con todo”. Y se despedía de esta etapa universitaria alentando a sus compañeros: “Revolucionemos el mundo, pongamos belleza en todo lo que hagamos, dejemos huella”

Así se cerraba una etapa que además de convertirnos en profesionales, nos ha ayudado a formar una gran familia vinculada por la moda.

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Alumno: Beatriz Carmona
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