Un nuevo concepto de desfiles


El modelo actual de las pasarelas se encuentra en proceso de renovación con la finalidad de adaptarse a la sociedad del momento.

Desde hace varios años el concepto de los desfiles de moda ha ido sufriendo modificaciones. Uno de los cambios más sonados en las pasarelas ha sido el de las modelos. Son muchas las marcas que han apostado por romper con los cánones de belleza establecidos en las pasarelas y crear un nuevo concepto de desfiles con modelos “de carne y hueso” o de tallas grandes. Esto no ha sido todo, la modelo con vitíligo, Winnie Harlow, se ha convertido en el icono de la marca Desigual, modelos con discapacidad han desfilado en la pasarela de Nueva York para la firma FTL Moda y Madeline Stuart, a los 18 y con síndrome de Down, consiguió su sueño convirtiéndose en modelo y desfilando en pasarelas como la de Nueva York.

Renovando desfiles obsoletos
Esta transformación de los desfiles continúa y uno de los siguientes pasos que está dando es plantearse el concepto de los desfiles y su rentabilidad, es decir, reinventar las pasarelas para que sean abiertas al público y vayan destinadas a los consumidores finales, los interesados en comprar las colecciones. Hasta el momento, los clientes que desean comprar las colecciones de los desfiles se encuentran con el problema de que no lo pueden hacer hasta seis meses después, algo poco apetecible en una sociedad de consumo de “aquí y ahora”. Por este motivo, diversas marcas de lujo se están planteando el fast fashion. Un ejemplo es la firma Burberry que anunció que en 2016 se iba a poder comprar su ropa online en cuanto saliese en la pasarela.

Las críticas y el abandono de diferentes diseñadores de la Semana de la Moda como Tom Ford, ha desencadenado que el concepto actual de desfiles se encuentre en duda. Tal es así que la célebre Council of Fashion Designers of America revisa los desfiles que tienen lugar en Nueva York. Su objetivo es transformarlos en un evento más rentable, más cercano y directo entre las firmas y los clientes, dejando de lado la idea de un encuentro profesional del sector de la moda.
Para ello, han contratado a la consultora The Boston Consulting Group para que analice el impacto y la rentabilidad que suponen las pasarelas actuales en el negocio de la moda.

Abiertos para todo el público
Una marca que ya se ha sumado a este cambio es la firma Givenchy. El 11 de septiembre de 2015 realizó un desfile diferente que recordaba a una performance y que era abierto al público. En él se ofrecieron alrededor de 800 entradas a personas anónimas de un total de 1.200 asientos.
Esta idea de apostar por la renovación de las pasarelas ya llegó a España hace unos años con la revista Telva y su lema: “Moda en la calle”. Esta frase hace referencia a desfiles que la revista realiza para cualquier persona que quiera acudir. Ya son tres las ediciones que han llevado a cabo y todas con éxito. El último desfile tuvo lugar en el Hipódromo de la Zarzuela de Madrid donde alrededor de 20 firmas de moda nacionales e internacionales mostraron sus colecciones, algunas de ellas fueron Oscar de la Renta o Tommy Hilfiger.

Por Verónica Moreno Rubio
Diploma en Comunicación y Gestión de Moda (CGM) – C.U. Villanueva
www.comunicacionygestiondemoda.com / www.cuv3.com

Alumno: Por Verónica Moreno Rubio
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