“El Ganso no toma champán, prefiere una buena birra”



Un grupo de alumnos del Diploma en Comunicación y Gestión de Moda visitaron la sede central de El Ganso situada en Boadilla del Monte el pasado lunes 18 de marzo.

De la mano de Pablo España, quien recientemente se ha incorporado al departamento de marketing de la empresa con la finalidad de relanzar la imagen de El Ganso y llegar a nuevos públicos, los alumnos de CGModa se adentraron en la “Filosofía Gansa” y recorrieron todos los departamentos, así como también conocieron a las personas de los diferentes equipos.

Pablo, de forma muy cercana, explicó cómo la marca se encuentra en un proceso de cambio que tiene como premisa “la vuelta al origen” y que trata de refrescar la marca sin perder su origen y el sentido de la misma, así como centrar los valores de la empresa familiar.

La empresa liderada por Álvaro y Clemente Cebrián apuesta por el crecimiento y la incorporación de novedades y experiencias de cara al cliente, a través de la cercanía.

Aunque ratificó la dura etapa por la que se encontraba pasando la marca hasta hace poco, afirma que “El Ganso no es una marca de ropa, sino mucho más“. Pablo explicó que “como consecuencia de la situación, se está cambiando toda la estrategia de marketing y organización”. En estos momentos, la empresa está trabajando de forma muy constante para levantar la marca que ha vuelto a ser comprada por la familia al grupo L Catterton . De este modo están desarrollando su identidad, elaborando el nuevo perfil de comprador y nuevos nichos de mercado.

La estrategia de la compañía para alcanzar sus objetivos pasará por simplificar operaciones, algo que ya ha comenzado a hacer con el cierre de 23 puntos de venta y su salida de Bélgica, Holanda, Alemania e Italia durante los últimos meses. El Ganso, que cuenta ahora con 160 tiendas, se concentrará en España, donde concentra el 65% de sus ventas, además de Francia, Portugal, México y Chile.

Asimismo, la compañía pondrá el foco en impulsar su negocio digital y sellar alianzas con socios. Las ventas online suponen ahora el 10% de su facturación, pero la compañía considera que este canal tiene un importante potencial de crecimiento.

Frases como: “El tío Ganso sería el del autobús del cole que va en el fondo y que, si ve que se comete algún acto injusto o comentario con otra persona, se levanta y responde para poner orden. Sería el malote pero buena gente” o “El Ganso no toma champán, prefiere una buena birra”; son las que hacen que la historia de esta empresa familiar cobre sentido y resurja.

Hasta el momento, El Ganso ha realizado diversas colaboraciones que no aportan cohesión a la marca. Por tanto, éstas que han sido desmedidas y descuidadas han creado una atmósfera de heterogeneidad entre la que se encontraba perdida la marca. Y ese era uno de los principales problemas con los que está lidiando la empresa: “Si no sabes quién eres, no sabes con quién te puedes casar”. Actualmente se encuentran definiendo su propio credo GANSO y con el que desde un comprador hasta un trabajador sean capaces de identificarse.

Por ello, Pablo España con su espíritu emprendedor está removiendo la empresa y aportando un poco de “locura”al entorno de la marca. Propone la creación de un espacio de trabajo cómodo y más reconfortante.  Asimismo, sugiere dinámicas y dedicación a espacios culturales (como un a biblioteca en una de las salas) o salidas a realizar actividades culturales.

Escrita por: Bea Carmona, alumna de 2º de Periodismo y Comunicación y Gestión de Moda

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