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Gambito de Dama, un éxito con ecos de Dior, Courreges y Cardin

La última miniserie de Netflix, Gambito de Dama, se ha convertido en una de las producciones limitadas con guión más vista del servicio de transmisión, junto a ‘Los Bridgerton’. La plataforma registró  62 millones de usuarios en los primeros 28 días tras estrenarse el pasado 23 de octubre. Además, sus productores, Scott Frank y Allan Scott, han puesto de manifiesto el mundo del ajedrez a través de esta revelación. Aunque uno de los factores clave en el resultado final de Gambito ha sido, sin duda alguna, el vestuario.

La historia de la joven prodigio del ajedrez, Beth Harmon, ha dado la vuelta al mundo y ha triunfado gracias a elementos clave como la ambientación de toda época. Una estética muy bien adaptada que nos adentra, además, en la comprensión de la protagonista.

En el Diploma de Comunicación y Gestión de Moda, hemos tenido la oportunidad de analizar esta serie con Ana Llorente, docente y experta en cuanto a lo que a vestuario se refiere. Además de haber colaborado para medios consolidados, Ana imparte clase en el título de moda. En esta entrevista, nos ayuda a conocer el proceso creativo y los factores esenciales en relación a la moda y el vestuario de la serie.

 Pregunta -¿Dónde radica el éxito que ha tenido esta serie?

Respuesta – Por lo pronto en el argumento,  que está sostenido alrededor de un personaje tan caracterizado psicológica y físicamente como Beth. Plantea, ya desde el comienzo, situaciones inusuales que enganchan al espectador como su aprendizaje temprano en ajedrez gracias a figuras como el conserje del orfanato o la presencia tan temprana de las drogas en su vida. Pero, indudablemente, una de las claves principales es la dirección artística. Hay algo en esta serie que me recuerda mucho a otra de mis fetiche como es Mad Men. Ya no solo por enmarcarse en la misma época, sino que lo reconozco en ciertos códigos de argumento y de estilo que comparten. Por un lado, poner sobre la mesa la lucha de una mujer en un campo de hombres y, por el otro, esa presencia constante de la bebida y el tabaco como parte integrante de los personajes. Por supuesto, el vestuario también tiene que ver; tanto en esa intersección con Mad Men como en el éxito de la serie.

P- ¿Cuál es el punto de inflexión a partir del cual el vestuario de una serie podría ser considerado ‘de calidad’?

R- La serie cuenta con un vestuario de calidad, por descontado, desde el minuto uno. En absoluto hay que considerar “vestuario de calidad” únicamente al que traza una imagen más sofisticada en los personajes. Para mi tiene calidad desde la vestimenta andrajosa de la madre de Beth a los looks que despliega ya en su juventud. Siempre y cuando haya una buena base de investigación y conocimiento del traje, la moda y “modo” de vestir de la época, así como un instinto y sensibilidad para manejarlo como un personaje más de la serie o película, hay calidad.

 P- ¿Qué importancia tiene el vestuario en la construcción de un film? ¿Cómo se ha visto reflejada esta importancia en Gambito de Dama?

R-Es la primera herramienta visual de caracterización de los personajes. Ya no solo de sus identidades, sino de las evoluciones por las que atraviesan a lo largo del argumento. Por descontado, y en segundo lugar, nos envuelve en la época a la que pertenecen. Por eso, por ejemplo, en Gambito de Dama es tan importante un vestido raído que nos puede remitir a la pobreza de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial en los que se desenvolvería la infancia de Beth como un jersey negro beatnik o la simple diadema que se pone para aniñarse cuando tienen que presentarla ante sus futuros padres adoptivos.

P- ¿Cómo nos ayuda el vestuario a entender la evolución de la protagonista? ¿Cómo se relaciona el vestuario con el proceso de maduración de su propio carácter?

R- Haciéndonos testigo, primero, del progresivo dominio de Beth sobre su propia imagen. Como he comentado, un primer momento clave a ese nivel es cuando compra con sus primeros 100 dólares un vestido más entallado y de falda con volumen que rompe con la silueta aniñada del uniforme. A partir de ahí, y con puntos de inflexión muy concretos, irá evolucionando conforme va adquiriendo más seguridad en los torneos. Pasa de un estilo más convencional para la época, al progresivo encuentro con una modernidad basada en el uso de pantalones, minifalda, vestidos estructurados, abrigos de corte recto…; de la diadema al pañuelo en la cabeza y boina, podría decirse, comunicando, a pesar de sus inseguridades, el paso a la madurez y confianza en sí misma. Además, el vestuario acompaña a sus experiencias y exploraciones personales con un gran contenido simbólico, como cuando se apropia de una camisa y vaqueros rotos del chico con el que tiene su primera relación, o viste la bata de guatiné de la madre tras su muerte.

P- En cuanto a la inspiración y posibles referentes, ¿en qué diseñadores se inspira el diseño del vestuario?

R- Como he comentado antes, una primera etapa de la serie recibe los ecos del New Look de Christian Dior. Más adelante, sin duda, André Courrèges y Pierre Cardin.

P- ¿Cómo se encuentra reflejado el tema principal de la serie “el ajedrez” en las prendas de la protagonista?

R- Claramente en los patrones geométricos que nos llevan a una estética ortogonal. Ya desde el momento en el que Beth señala en los almacenes de novedades que quiere comprar su primer vestido con el dinero de su primer premio, el estampado del tejido es de cuadros. Un icono en la serie a ese nivel es el vestido que escoge para el torneo de París, guiño además a los grandes nombres de mediados de los sesenta como los ya mencionados Cardin y Courrèges.

P- ¿Podrías definir cómo serían, en pocas palabras, las piezas que componen los trajes que aparecen? ¿Cómo son los principales diseños?

R- Depende del momento. Si hay que definir líneas que se mantienen a lo largo de la serie, hay una primera etapa remarcable de vestidos que todavía mantienen la influencia de la silueta New Look de falda corola, cuellos Peter Pan y rebecas. Luego hay un momento muy Juliette Greco con jersey negro y pantalones capri que nos va llevando a la modernidad de los vestidos de corte geométrico, funcionales, de la década de los sesenta.

P- En cuanto al cabello, ¿por qué se ha escogido ese tono y a través de qué elementos o detalles se pretende conseguir que la protagonista tenga su personalidad?

Por lo que tengo entendido, fue una decisión improvisada atendiendo a la fisionomía y tono de piel de Anne Taylor Joy, y funciona para resaltar más a la protagonista. Por supuesto, tanto el pelo como el maquillaje, que en un momento determinado adquiere una mayor presencia, acompañan el proceso de madurez.

P- ¿Cómo luce el último look y por qué es ese el escogido?

R- El abrigo, pantalón y boina blanca es claramente un manifiesto del triunfo de la reina. Es muy explícito el remate del pompón de la boina y la analogía visual con la pieza. Se nos presenta ella misma como una pieza de ajedrez y, no en vano, blanca: la que mueve primero, pero también es un color que tiene una connotación de pureza que acompaña la idea de renacimiento tras haber superado sus dificultades y adicciones para tomar el control.

P- ¿Cómo acompaña el vestuario de los personajes secundarios?

R- De la misma manera que a la protagonista. Definiendo de manera muy concisa su personalidad, aunque no tenemos oportunidad de comprobar evoluciones estilísticas, más allá de saltos como el que da Jolene, que visibiliza un cambio radical adoptando el estilo de las panteras negras. En algún caso como Benny Watts, tiene un estilo marcado y constante, que se antoja un contrapunto de los cambios de la protagonista.

P- ¿Cómo consigue una mujer que aparentemente se podría considerar como “trendy”, mostrar su lado más inteligente a través de la vestimenta?

Bueno, una cosa no contradice a la otra. Seguir las tendencias es una manera de tomar el pulso de tu época, y eso requiere un tipo de instinto que no implica ser poco inteligente. Por otro lado, la clave es que los estilos no se apropien de la personalidad, sino a la inversa, y pienso que esa sincronía está en el personaje de Gambito de Dama. Despliega un estilo personal hasta en la casa. Puede que por eso llame tanto la atención el vestuario en una serie que tiene muchas otras cualidades narrativas y plásticas.

P- ¿Qué enseña o qué moraleja sacarías de la serie y del análisis del vestuario de estas secuencias?

R- A la vez, que la manera de vestir de Beth en las competiciones como la de Ohio, donde viste minifalda, las elecciones propias del personaje son esenciales para no restar un ápice de libertad de preferencias en cualquier contexto. Aunque resulta muy interesante a este respecto cómo en el final en Moscú figura enfundada en pantalones.

P- ¿Crees que el éxito de la serie marcará tendencia en la moda o será algo pasajero?

Si te soy sincera, no he detectado en la calle la influencia de esta serie…tal vez el total look blanco, sobre todo en el abrigo blanco, los leggins… Tal vez porque por la pandemia no me fijo tanto. En cualquier caso, por supuesto, la influencia sería pasajera.

 

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